En busca del gato Hermes


Esta tarde, o esta noche, pasando por el túnel de claridad que es el puente camino a la isla, leí en un papel pegado en la barandilla, la palabra Hermes, el nombre de un gato extraviado, negro de manchas blancas.

Inmediatamente pensé en un error sintáctico, es decir, blanco con manchas negras. Luego me di cuenta de tratarse de un evidente prejuicio, del estigma cultural dado ya en el baustismo, con querubines y serafines. Pues, claro, si de eso estamos hechos, así no seamos blancos ni rubios.

En fin. Pero el nombre: Hermes.

Seguí mi camino.

En casa rondó el gato.

Cuando apagué la lámpara para disponerme a dormir, se me reveló el secreto: Hermético.

Para un lector de literatura acerca de la Alquimia, sólo ha de tener paciencia y aguardar. Es lo que hice.

Hermético viene precisamente de Hermes Trismegistros, autor de un texto cuya traducción latina, en homenaje al autor, se titula Corpus Hermeticum.

Corpus Hermeticum vendría a ser para el cristianismo la philosophia perennis, la filosofía eterna, dentro de la cual Hermes era uno de los eslabones de la cadena que llevaba a los orígenes.

Según la tradición, Hermes Trismegistros, habría sido contemporáneo de Moisés, pero en 1614, un protestante de Génova, Isaac Casaubon, demostró que los textos eran de principios de nuestra era.

Algunos ignoraron el descubrimiento, y otros lo atendieron, desencantados.

Lo cierto es que el Corpus Hermeticum, permitió traer a occidente la multifacética tradición cultural acumulada en la humanidad hasta entonces en Egipcio, permitiéndonos comprender la concatenación del mundo [ expresada en símbolos ] y su mentalización [ vivida al sentirnos parte de su Inteligencia cosmológica ].

Por tanto, no sin razón, según Antoine Faivré, se hallan rasgos del Corpus Hermeticum en Copernicus, en su De Revolutionibus, 1543, en Kepler, en su Harmonices Mundi, 1619, y en los humanistas, como Richard Burton, Anatomy of Melacholy, 1621.

No sin razón el gato llevaba ese nombre.

No sin razón la diosa egipcia Bastet, representada en una figura de mujer con cabeza de este animal, era la sondeadora del ánimo de las personas.

Y no sin razón el anuncio acerca del gato extraviado, pues fue la pista para hallar esta conversación que se ha tornado interesante, aunque hermética.

13/02/2006 16:59.

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