Ulises tiene los ojos tristes por la niebla

20060523005006-sowa3.jpgVolver a la pequeña patria tras los años de exilio, puede resultar una odisea acabada en farsa, si del nido de olivo se hizo leña.
No diré que la mía lo ha sido en todos sus actos, pues acabo de llegar a mi Itaca, pero algo de ella me ha sido infiel.
Se trata de la niebla, recordada tan limpia, tan íntima y tan sana como una bufanda de alpaca.
Su abrigadura sería lo primero en ver desde kilómetros cuando me aproximara a la ciudad natal en este invierno de sur de Chile.
Por eso reservé el primer asiento, al lado derecho del conductor.
Oscurecía cuando entramos al puente.
El caudaloso río Ñuble de ayer, era ahora un lecho de piedras.
En la mente vi las zambullidas de los cuerpos semidesnudos de la infancia.
En vano la vista buscó los árboles donde sombreábamos.
Pasamos el puente, el autobús se detuvo en lo alto. Desde el asiento, vi las luces de neón difusas por lo que supuse niebla. En la memoria, recordé el brillo en las hojas de los arces, las gotas detenidas en las puntas, su huella de caracol en la corteza.
Está demás decir cómo es la memoria cuando se le habla de recuerdos, se toma la palabra, quiere recordarlo todo.
Sería presumir si dijera que era mi voz siendo ella la que decía el paso opaco por la vereda cubierta de hojas húmedas y el ruido denso de la corriente del tráfico de vehículos por la avenida. Como suyos los suspiros de infancia y adolescencia por las calles, bajo las sombras de arces [ edades de ojos tristes, húmedos de niebla y amor ].
Porque triste, triste, triste era entonces el viento lento que venía de los vacíos del aire dejado por la muchacha desdeñosa.
Definitivamente fue lo último que le oí añorar cuando bajé del autobús en el terminal
Ahora era el corazón el que latía en la palma de las manos, mientras corría sorpresivamente una lágrima.
Tosí al agacharme a recoger las valijas.
Tos, tos...
Tos de los pulmones y tos del alma.
Debí apurarme a sacar el inhalador para sosegar los desgarros de los bronquios. También debí recurrir a las gotas para los ojos usadas en Estocolmo contra los efectos del polen de los abedules.
Decepcionante era tener que aceptar que los pretendientes de mi Penélope la habían corrompido con el mal humo de sus corazones, donde queman la naturaleza de los montes, los nidales de la niebla.
Niebla era, hoy, bruma. Niebla era, hoy memoria.
Niebla triste en mi corazón en el retorno.
Pero ya, primero iría a casa a dejar el equipaje, después saldría a buscar a los amigos.
¿Me reconocerían en una ciudad ciega?
Argos se me acercó, flaco y suturado de garrapatas, seguido de otros perros vagos.
23/05/2006 00:41.

Comentarios » Ir a formulario

gravatar.comAutor: ramon

Harold...hermoso tu texto desde el "otro lado del mundo"...hermoso saber y sentir que escribes desde "tú Chillán"...te seguiremos la huella a tráves de tus escritos...cuidate abrazo R.

Fecha: 23/05/2006 16:39.


Autor: Ç

Hermoso como siempre! Harold, amigo que alegría que ya estes de regreso, se te extraño mucho, Besos

Fecha: 24/05/2006 15:06.


gravatar.comAutor: Santino

Me ha encantado este texto, está lleno de belleza y de una gran pericia en la elección de las palabras. Sin embargo, me ha dejado un sabor amargo, de tristeza concentrada. Siento que tu reencuentro no haya sido tan deseable como se esperaría en una situación así. Mario Benedetti utilizaba un término tremendo, inimaginable para mí: el desexilio. Es la historia de infinidad de hispanoamericanos que se ven obligados a abandonar su tierra, y se debaten entre Europa y Sudamérica (recuerdo el caso de Carpentier). Es muy triste, porque en este caso, el exilio es interior, y por tanto, uno se queda sin patria a la que volver. Espero que éste no sea tu caso y que poco a poco te vayas habituando a tu nueva vida. ¡Ánimo! ¡Un abrazo!

Fecha: 24/05/2006 21:17.


gravatar.comAutor: Magda

Siempre he pensado que estar fuera de tu país, de tus raices, de todo eso que se lleva muy dentro, debe de ser sumamente dificil. A mi me sucedió un día en el que estuve en España algunos meses. Un día fuimos a un pueblo cercano, ahi tocaban un grupo de trova cubana y aunque no soy cubana el sólo hecho de escuchar música latinoamericana me provocó profunda nostalgia. El terruño siempre jala.

¿Sabes algo que si me molesta mucho? conocer personas que siendo latinoamericanas hablan ya como españoles o segun en el pais que estén, no porque el habla en el país que estén sea fea, para nada, sino porque no lo comprendo ¿por que cambiar su manera de hablar? dan justificaciopnes que jamás me han convencido, se me hace muy feo.

Muchos saludos para ti, y mucho ánimo.

Fecha: 26/05/2006 20:00.


gravatar.comAutor: Magda

Ah, se me olvidaba algo importante: Gracias por tener a Narrativas en tus enlaces.

Fecha: 26/05/2006 20:02.


gravatar.comAutor: Gabriela

Pronto la nostalgia dejará paso al encuentro. Encuentro fértil entre lo que ahora es el presente de tu lugar y tú. Abrazos.

Fecha: 26/05/2006 20:07.


Autor: Harold

Amigo Ramón, amiga abogada, amiga Gabriela, amigo Santino, a mi nueva amiga Magda, gracias por las alentadoras palabras.
Magda, es cierto eso de la nostalgia cuando uno se halla fuera de su país. Lo ideal sería regresar cuanto antes al nido. Pero cuando uno alarga el regreso, o se lo alargan, uno comienza allegarse tanto a su patria adoptiva que termina por quererla de verdad, lo que me ha ocurrido con Suecia. En mi caso me siento como un hijo abandonado por su madre, a la que quiere todavía por un sentimiento mariano que el natural y filial que correspondería, porque ama a la madre adoptiva o a la tía del orfanato por el cobijo de pan y seguridad que le dio en tiempo de horfandad. Definitavemente, la generación mía, está a medio camino del retorno, o si no, a la deriva.
Amigo Santino, gracias por recordarme a Carpentier. Creo que viene muy al caso. Estaba pensando en uno de sus escritos, pero no acierto con el nombre, y como no tengo mi biblioteca a mano, tendré que aventurar. Si no es el Camino a Santiago, ha de ser el de aquella casa cuyo patio tiene la estatua de una diosa... Creo que por ahí va. Pero también se puede pensar en Pedro Páramo.
Un abrazo a ti y todas las amigas, y a Ramón.

Fecha: 26/05/2006 20:55.


gravatar.comAutor: Magda

Te entiendo totalmente. Además debe de ser un país maravilloso. Regresarás, ya verás. Por ahora disfruta del encuentro con tu país, y cuando te des cuenta volverás a tu tierra adoptiva y disfrutarás mucho.

Eres muy rico, tienes dos tierras. A mi me sucede igual, Gran Canaria es mi tierra adoptiva, la quiero mucho.

Que tengas buen fin de semana.

Fecha: 27/05/2006 00:37.


Autor: Harold

Magda, es curioso, con la gente que vive en Europa, el código me funciona, en cambio acá doy palos de ciego. Debo aclarar que soy yo el que no guarda la compostura... Soy yo el que tiene que respetar. Un abrazo

Fecha: 27/05/2006 02:05.


gravatar.comAutor: Santino

Pues tampoco yo me acuerdo, Harold, y no tengo ahora mismo La guerra del tiempo.

Ya verás cómo poco a poco te irás haciendo a vivir en Chile de nuevo. Es cuestión de ir acostumbrándose. No pierdas la esperanza.

Fecha: 27/05/2006 19:42.


Autor: Harold

Santino: ayer, en un ciber café, estaba a punto de terminar un comentario en tu blog, cuando todo se apagó. Lección: bajaré los escritos de los blogs y escribiré el comentario en casa, después los pasaré desde un CD a los blogs. Realmente esto es enervante. Saludos.

Fecha: 29/05/2006 00:31.


Autor: Exodus

Hola Harold, estoy muy liada últimamente, pero me he pasado porq he leído el comentario q pusiste en mi post MUÑECA DE TRAPO, debo decirte que Fredy no bromeaba, se puso a insultarnos a todos, incluso no envió emails privados diciendo barbaridades, todo por una estupidez.

Fecha: 29/05/2006 12:17.


Autor: Kari

Holaaa. qué bueno leerte de nuevo, hacía días que había desistido entrar en tu página y aquí estás, contando ese reencuentro.
Te voy a recomendar una lectura "la balada del álamo carolina" de Haroldo Conti. Ojalá la puedas leer. Un beso y bienvenido al sur del mundo, a la niebla traicionera, al recuerdo y a las ganas de escribir.

Fecha: 29/05/2006 16:21.


Autor: Harold

Kari:
gracias, y buscaré el libro de Haroldo Conti, para que los conversemos.

Fecha: 29/05/2006 21:04.


Autor: Harold

Exodus, vaya que lío! Siento mucho que te haya ocurrido. Hay cada tipo en la red...
Amiga, en cuanto a tu blog. He bajado tus escritos para leerlos en casa, escribir los comentarios en casa para después traerlos al ciber café y ponerlos en el blog. Aquí el mundo de la informática se parece a lo que ha de ser en el mundo de Pedro Picapiedras. Un abrazo

Fecha: 29/05/2006 21:09.


gravatar.comAutor: Santino

¡Espero que dispongas de conexión en tu casa cuanto antes! Un saludo.

Fecha: 31/05/2006 21:34.


Autor: condorvikingo

Recién, ha la una de la tarde, paseaba por los jardines de Kungsträdgården, el antioasis de Estocolmo.... trataba de dar relajo a mis sentidos desgastados. Porsupuesto, no lo logré. Me encontré con tu relato... así como de casualidad, como la última vez que coincidimos en el carro del tunnelbana.... y el sentir de un viejo amigo se hizo presente... no se si te bien envidio por saber que estas donde estas, no se si agradecer el estar donde estoy... solo sé que la lectura de tus letras me produjeron lo que traté de buscar en ese parque...

Fecha: 07/06/2006 14:14.


Autor: Harold

Amigo Cóndor vikingo. Me has puesto en un aprieto, pues por más que intento identificarte, no lo logro. Esto se debe sin duda a las experiencias de acá, que me llenan el disco duro. La alegría es ingrata. Por eso, por favor, dí quién eres o me pasaré las noches entrando y saliendo del metro de Estocolmo, en un vano afán de dar con un cóndor con bufanda...
Un abrazo, se agradece todo!

Fecha: 07/06/2006 21:36.


Autor: condorvikingo

Mi madre des-atino (pues no se si es una atino) ponerme sammy.... no soy negro ni canto... menos desviado de la vista...
Un abrazo a la distancia

Fecha: 16/06/2006 18:08.


Añadir un comentario

*

*
No será mostrado.


*

* Datos requeridos.