Hora vertical

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Dormido, sentí durante la noche caer nieve en el alféizar de la ventana, mis ojos desde esa estancia vaga decían ver cubrirse de copos los arbustos y las ramas de los árboles, los cantos de los muros y los gorros de lata de las chimeneas, así que el otro Harold se levantó, se puso la botas forradas en lana, el gorro, la bufanda y el abrigo negro de la identidad para protegerse de la blancura totalitaria. Luego le oí decir en sueco: «En este lugar no existe el tiempo y las cosas se metamorfosean de acuerdo a los estados de ánimo». Naturalmente de este lado se lo oí en castellano, y al abrir los ojos y descorrer las cortinas, el agua caía en el alféizar como quien baldea un sueño mientras el otro Harold se esfumaba en la blancura de la mañana y del olvido, aun cuando me pareció oírle murmurar: «Un poco más alto, Harold del sueño, que apenas te oigo».

12/07/2006 02:44.

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Autor: Kari

Harold: solo decirte que es un placer leerte.
Realidades en dos planos, como ya han aparecido en otros relatos tuyos, si no me equivoco.
Cuál es la realidad del sueño?
cariños.
kari.

Fecha: 12/07/2006 16:45.


gravatar.comAutor: Harold

Linda, linda, Kari. Linda y cada vez más linda!

Fecha: 12/07/2006 22:02.


gravatar.comAutor: Patricio

Tres puertas...Dos Harold... Una poética-música.
Buen texto amigo, notable.

Fecha: 14/07/2006 21:37.


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