Hora vertical

Dormido, sentí durante la noche caer nieve en el alféizar de la ventana, mis ojos desde esa estancia vaga decían ver cubrirse de copos los arbustos y las ramas de los árboles, los cantos de los muros y los gorros de lata de las chimeneas, así que el otro Harold se levantó, se puso la botas forradas en lana, el gorro, la bufanda y el abrigo negro de la identidad para protegerse de la blancura totalitaria. Luego le oí decir en sueco: «En este lugar no existe el tiempo y las cosas se metamorfosean de acuerdo a los estados de ánimo». Naturalmente de este lado se lo oí en castellano, y al abrir los ojos y descorrer las cortinas, el agua caía en el alféizar como quien baldea un sueño mientras el otro Harold se esfumaba en la blancura de la mañana y del olvido, aun cuando me pareció oírle murmurar: «Un poco más alto, Harold del sueño, que apenas te oigo».
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Autor: Kari
Realidades en dos planos, como ya han aparecido en otros relatos tuyos, si no me equivoco.
Cuál es la realidad del sueño?
cariños.
kari.
Fecha: 12/07/2006 16:45.
Autor: Patricio
Buen texto amigo, notable.
Fecha: 14/07/2006 21:37.