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17/07/2008

Estero Guirivilo¹

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Ayer transcurrían los vendimiadores por 21 de Mayo² con el cabello y los hombros húmedos por la sangría del otoño. Tenían en los sombreros nidos de guitarras y de zorzales embriagados, y en las manos, el sudor de los sarmientos. Me saludaron ruborosos alzando sus sombreros de cumbre de cerro. Sería después de almuerzo, por la modorra a cazuela que tenían en la mirada y en el aliento de las palabras. En los minutos siguientes, la calle fue quedando en calma, como si yo hubiera visto la tradición y la historia montados en largos caballos de procesiones coloniales cruzar y perderse en el aire. Experimenté la sensación de estar quedándome despoblado en mi andadura hablada, en este mundo vocinglero, la que me produjo escalofrío en la blanduzca carne de la médula. Algo dije y luego lo borré del aire con la mano, como letras en el vaho del vidrio de una ventana desprovista de calle. Caminé hacia Nicolás Palacios. Ajusté la bufanda. Antes me detuve en el puentecillo del estero Guirivilo [ el de San José de la Montaña ] acodado en la baranda de hierro. El aire hedía a protozoos, a espejos y renacuajos. Seguramente por eso se me vinieron algunos pensamientos germinales. En el agua se reflejaban ramas de sauce y de zarzamora, un trozo de nube blanca, una mejilla de ángel y, entremedias, las tres coronas del Stadhus³ de Estocolmo. Se puso de pronto a llover un atardecer tupido y gris. Tuve que apurarme hasta Nicolás Palacios, donde hay un quiosco que vende adverbios, adjetivos y substantivos.

 14 de julio de 2008. Santa Cruz

 1 Guirivilo, del mapudungun ngürü: zorro, y filu: culebra, "zorro culebra" [ también se le llama "cuero vivo" ] Según la leyenda, habita en remansos de ríos y en aguas cenagosas. Succiona la sangre de sus víctimas humanas.

 2 El 21 de mayo de 1879 tuvo lugar en la rada de Iquique, Chile, un histórico combate naval.

 3 Casa Consistorial o Casa del Ayuntamiento.

17/07/2008 00:53. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

12/07/2008

El mendigo de la puerta de la Iglesia de las Malaventuras

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En el zaguán de la Iglesia de las Malaventuras, echado, indigente, hay un sueño suyo mal escrito. Cuando se lo contó a María de los Ángeles, ésta se puso a llorar y no paró de llover desde esa tarde. Era un desastre. Tanta era la lluvia que se corría la tinta de la prensa escrita que empapelaba los quioscos. Quienes alcanzaban a leer los titulares, perdían las ilusiones en el agua que las arrastraba con las hojas de los árboles por las cunetas. Un agua que se iba juntando frente a la puerta de la iglesia en una gran poza atea. Para estacionar el aluvión, vinieron evangelistas a consolarla con versículos de taumaturgia egipcia, pero sólo lograron que la tormenta aumentara. Un viento grande como alas de pajarraco carroñero azotó sus secos rostros y los cristales de la ventana decimonónica del soñador. Era por la siesta de la noche, la hora en que la sangre urde sus próximas jugadas. A juzgar por el informativo de la radioemisora Luna Santacruzana, habría sido un espíritu del bosque del cerro Apalta o de los sauces del estero Guirivilo, concretamente un estro, el que en el sueño le susurró algo de la oscura urdimbre, aunque sin pensar que le causaría tantísimo miedo, como el que ahora padece. Para sobreponerse, para demorar el sino, se ha puesto a escribir unos entreverados textos que María de los Ángeles se niega a leer porque en el pueblo la gente ha comenzado a sospechar de su Morfeo. Uno de los concejales ha dicho en la cantina de don Telmo que ya es hora de desalojar ese sueño de la puerta de la iglesia. Es lo que ha hecho ayer en la tarde oficiosamente una patrulla de carabineros que tuvo que vestirse de azul y cargar los revólveres con semillas de amapola estéril. Es lo que sé, y bien se ve que todo ha vuelto a la calma. Con decir que esta mañana ha amanecido despejado, con una garúa levísima. Eso sí que no cesa la inquietud de la gente. Hay quienes aseguran haberlo oído murmurar dormido intimidades... [ que siente caer la garúa húmeda de sexo en el jardín de sus ojos deshojados ] y que María de los Ángeles anda barriendo sus hojas, la broza que es, sin parar de cantar rancheras.

10 de julio de 2008. Santa Cruz

12/07/2008 07:18. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

24/06/2008

Tres escritos con eclipse

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I

Hemos venido por el camino de entre cerros, alumbrados por la Luna y las voces. Una de ellas comentó hace un rato lo del Observatorium, mas como nadie resoplara por las narices una admiración o un desagrado, se dejó el tema sin mirarlo y al parecer su dueño acabó amoldándose al mutismo de la sombra. Lo que en realidad nos intriga es que los tiuques en lugar de ir hacia los árboles de la costa, donde tienen sus sueños, lo hagan hacia los de la cordillera, que están más lejos y son más fríos. No es que uno de nosotros haya dicho una palabra al respecto, pues nos hemos de haber separado a la entrada del camino de entre cerros. De lo que no estoy seguro es si aquello debió ocurrir antes o después del eclipse. Sé que esta noche, una vez que nos tomamos las copas de aguardiente, dejamos la taberna algo turbados. Nos temblaba la mano cuando en la calle encendimos fósforos [ alumbrando de grana los rostros que desaparecieron tras el humo de los cigarros ] Enseguida nos fuimos a la entrada del camino, donde uno comentó lo de los trabajos de ennegrecimiento en la ruta que cruza el valle. Estaba oscuro. Hubo discusión, un salpicón de saliva y manotazos. Durante un momento nos alumbró la brasa de los cigarros, la ira y el filo de los cuchillos. Así que también es posible que todo esto haya ocurrido durante el eclipse, del cual se nos había advertido en la taberna: «Sería mejor esperar porque afuera va a andar la Muerte viva.» Nosotros, que siempre hemos sido porfiados, salimos no más para tomar el camino de entre cerros. De todas maneras, lo que nos intriga, como he dicho, es que los tiuques en lugar de ir hacia los árboles de la costa, donde tienen sus sueños, lo hagan hacia los de la cordillera, que están más lejos y son más fríos. Sin embargo nadie de nosotros dice una palabra al respecto; sencillamente nos vamos amoldando al mutismo de las sombras del camino. O es que nadie más que yo ha venido por entre los cerros, solo casi y con mis remordimientos.

22 de junio 2008 Santa Cruz

II

Junto a la puerta de El Olivo, hay una pizarra con la minuta del día escrita con tiza blanca. Quienes se detienen a leer, no entran, continúan su paso por la vereda angosta, otoñal, torcida por naturaleza. Los únicos que lo hacen son los vecinos del barrio, pero esta gente como ya ha merendado en casa, ni la mira, únicamente pide vino, no en botella, sino en jarra, y el mosto ha de ser de las viñas doncellas de la zona. No juegan a las cartas ni a los dados, sólo hablan. De entrada, el cotilleo acerca de los que se detienen ante la pizarra. Es un intercambiar información que al final concluye con una feroz palabra como sentencia: afuerinos. Después pasan al sabroso chascarrillo del desinhibido forastero que sorpresivamente entró, se sentó a una mesa y pidió lo anunciado en la pizarra. Don Telmo, el humilde anfitrión, recuerda con rubor en la nariz y en la frente el momento de explicarle que la pizarra era sólo para cumplir con la ordenanza municipal, y que mejor fuera [ lo siento, mi estimado señor, disculpe ] a los restaurantes ubicados alrededor de la plaza. Y por último, pasan a hincar el diente al cuento de fondo [ con deslumbramiento semejante al de la primera vez ] El del hombre que borró la pizarra con la mano y escribió con tiza blanca El sol ha desaparecido del cielo y se ha extendido funesta niebla.* Aun hoy lo ven irse muy campante por la vereda angosta, otoñal, torcida por naturaleza, vestido con una túnica de lino natural muy elegante, sin mangas, ceñida con un cordón por la cintura, y calzado con sandalias, aseguradas con correas hasta la garganta de los pies. Ni el dueño, ni los huéspedes, ni el perro, que lo observaba con la cabeza ladeada, atinaron a algo [ ahí mismo el perro se echó a dormir ] «Y cuando se perdió en la esquina», comentan con asombro, «comenzó a oscurecerse el día». Dicen que intrigados empinaron la vista al cielo. «Como si nos hubiéramos topado con otro mundo», describe el anfitrión, el suceso, con la mano alzada, deshaciendo los brazos en jarra. «Entonces fue cuando usted, don Telmo, medio escandilado, nos echó esa palabra que le sonó como graznido de pájaro de mal agüero». Ríen. «Y harto helado que se puso, ¿no es así?», se buscan en los ojos el asentimiento. Se estremecen con sólo oírlo de los otros; y con presteza vacían la segunda o tercera jarra mientras se diponen a beber la siguiente, hasta ir quedándose mudos, embebidos en los recuerdos. Del perro nadie se acuerda, pese a que no despertó nunca de su sueño. En todo caso no era un perro fino, además de barrigudo y viejo, y creo que se llamaba Graso. En cuanto a la pizarra, nunca han podido [ o no han querido ] borrar las palabras, así que la minuta del día la ponen entre línea y línea, a veces una encima de otra.

24 de junio de 2008. Santa Cruz            * La Odisea, Canto XX.

III

Una violenta disputa, que pudo acabar en guerra civil, protagonizaron tesoreros y ambientalistas la medianoche del viernes, después del Cabildo, afuera del edificio consistorial, por ciertos secretos ventilados en medio del debate en torno al proyecto de pavimentación del trecho de la Ruta del Destino correspondiente al radio urbano de ciudad.

Los hechos comenzaron alrededor de las diez y media PM, en la Sala Mayor del Municipio, cuando los ambientalistas denunciaron que el propietario de la empresa de la brea es hermano de la presidenta del Concejo, por lo que exijieron la cancelación inmediata del contrato con dicha firma, ocasión que también aprovecharon para proponer reemplazar la pasta negra que se está usando en la ruta, por otra conocida como selênitês, la cual, según un informe del Karolinska Institut de Estocolmo, es un material benigno, compuesto de ceniza de luna y leche de galaxia primeriza.

Pero la discusión vino a tomar su carácter violento cuando una voz en la sala repleta de concejales y vecinos, le gritó a la tesorera del partido ambientalista, mientras ésta hacía uso de la palabra, su infidelidad al marido con el secretario de actas del partido de los tesoreros. La aludida intentó defenderse de la acusación, pero tras un intercambio de palabras, se dejó caer en su asiento, donde se le vio mudar de estado sólido, a líquido, al tiempo que algunos de sus camaradas se arremangaban las mangas invitando al infame a enfrentárseles, sin que nadie saliera al improvisado ruedo.

Sin embargo la disputa de ambos bandos continuó dentro de la sala todavía un rato pese a las llamadas al orden del actuario con impertinentes enviado por el Gobierno para zanjar el conflicto comunal, como si ésta necesitara caldear los ánimos aún más hasta el punto de transformarse en explosión civil.

Es lo que vino a ocurrir después de que uno de los ambientalistas tildó de "corrupto" al portavoz de los contables cuando éste daba lectura al informe de finanzas del discutido proyecto, porque de acuerdo a su parecer, el orador negaba las jugosas comisiones recibidas de la empresa de la brea, a lo que el aludido le respondió señalándole su condición de "mojigato" por cuanto el imputador sería un asiduo cliente del lupanar del Observatorium que es propiedad de la empresa de la brea.

Y fue la chispa.

El cabildo ardió como si hubiera sido carburante en vez de saliva, la derramada durante las discusiones por las cubiertas de las mesas y por las tablas del piso.

Enardecidos puños se alzaron, y objetos de diversa índole se vieron cruzar el aire en distintas direcciones. Después todo el mundo salió a la calle dándose trompadas, coces y esputos, que luego fueron reemplazados por piedras, palos y baldes de agua.

Pasada la una, la disputa de ambientalistas y tesoreros se vio incrementada con la incorparación de vecinos de los barrios pobres y de los barrios ricos, de verduleros y matarifes, de protestantes y católicos, de espíritus nocturnos y de ánimas de día claro, donde a veces vencían unos y otros se retiraban, los que después pasaban a ser los vencedores, así sucesivamente, hasta que a las tres de la madrugada, detuvieron la batalla, para reiniciarla al alba.

Cuando el Sol apareció por la cumbre de uno de los cerros, ya nadie abrigó la esperanza de que la guerra civil podría ser evitada, salvo que se presentara un milagro, porque los beligerantes de cada bando, luego de aprestarse con nuevas armas, briosos se dirigieron por las calles afluentes a la plaza, donde todos los grupos involucrados en el conflicto comunal, fueron formando dos grandes bloques, uno en la vereda de la Iglesia de las Malaventuras, y el otro, en la del edificio de la Municipalidad.

Plantados en su correspondiente vereda, los antagonistas todavía se dieron tiempo para contemplarse mutuamente antes de dar comienzo a la contienda, desde donde se arrojaron insultos, maldiciones y piedras. Tras esta demostración de bravura, se pusieron en marcha, apretando fila, yendo cada vez más agresivos, aligerando el paso, con los cuchillones lunares, las horquetas levantiscas, las lanzas de bambú mandarín, las hachas cortas araucanas, las cadenas negras en alto, siempre maldiciendo, y cuando ya habían comenzado a correr para ir a estrellarse contra los cuerpos henchidos de sangre del bloque enemigo, el Sol que les alumbraba la batalla, comenzó, fuera de todo orden, a apagarse.

Los contendientes no podían creer lo que veían con sus más grandes ojos: que el día de repente se hiciera noche.*

Es cuando los confundidos protagonistas de la disputa, medrosos, reducidos por la inesperada oscuridad, como si obedecieran una voz superior, fueron soltando las armas para caer de rodillas, inclinadas las cabezas, con rezos en las bocas, y no relajaron su postura hasta que no volvió la luz, porque entonces se enderezaron, alzaron la mano con la palma vuelta hacia los adversarios y, tras unos segundos de entumecimiento, optaron por fin, haciendo una venia, suspender las hostilidades. Después dieron media vuelta y se dirigieron a sus hogares, silenciosos, en paz, aunque [ según expresaron algunos líderes de la serenada contienda ] odiando.

El eclipse habría sido anunciado unos meses atrás por un aficionado a la Astronomía, socio del Círculo del Observatorium, un tal Milton.

28 de junio de 2008Santa Cruz

*[...] les aconteció que, trabada la batalla, el día de repente se hizo noche.

                             Herodoto de Halicarnaso (485-420 a.C.)

24/06/2008 01:37. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

10/06/2008

El Observatorium

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1

¿Qué es lo que se puede husmear a través de las lentes del Observatorium de Santa Cruz del valle de Colchagua? ¿A un Dios doliente?(1)

El Observatorium, ¿qué puede ver por sí mismo?

Y tú, ¿qué te piensas hallar en el cielo oscuro?

¿Viste a Angélica del Carmen ese febrero cosechar del huerto 29 higos?

[ Un mes largo fue entonces ]

Si durante el camino a casa los higos hermanablemente fueron madurando [ por el eclipse ] Si al poner la cesta en la humilde mesa, sus hermanas se habían casado, tenido hijas, nietas con bisnietas, y si al ver la cesta con los higos, nadie preguntó por la pobre Angélica del Carmen que llevaba muerta hacía varias eras en la higuera, ¿se apega a la Ley el cometido de Jesús Morales, hijo de María Josefa, hija de Helena Anastasia, hija de Clara de las Nieves, hija de Abelina del Pilar, hija de Angélica del Carmen, de maldecir la femme fatale de la floresta?(2)

Es por lo menos la pregunta que se hacía el único gallinazo del pueblo antes de caer muerto a los pies de la estatua del Capitán General Daniel López, porque desde las ramas de la higuera solía seguir con la mirada el golondrineo de los sueños de la siesta en torno al campanario de la iglesia.

Aun cuando se dice que es un cuento de Helena Anastasia, la astróloga de la familia, expulsada del colegio La Purísima Concepción no por sus creencias esotéricas sino por interpretar (ero)neamente los versos de Santa Teresa de Jesús: Hirióme con una flecha/ Enherbolada de amor, pues, según entendió lo escrito por Santo Tomás en la Summa contra gentiles, donde está el amor, ahí está el ojo.(3)

 2

Ahora si miras a través del ojo de la Filosofía, considera:

Si junto con la creación del cielo empíreo, la materia corporal (incluida la nuestra) y la naturaleza de los ángeles, se creó el tiempo, ¿cómo se puede decir que tales cosas se crearon al principio del tiempo? ¿Dónde hemos de suponer que ha puesto el Doctor Angélico(4) el primer ahora?

Y si toda acción está en el movimiento, no antes ni después, como él dice, ¿es Dios, por tanto, un verbo pasivo?

En cambio para el príncipe Abu Abdallah Mohammad ibn Jabir ibn Sinan al-Raqqi al-Harrani al-Sabi al-Battanii(5) el tema es absolutamente distinto, pues ha proyectado ortográficamente(6) en la pantalla de su ojo, el cielo.

Entonces, ¿ésa es la razón que han tenido Adán y Eva al buscar refugio en su ciudad mesopotánica, pese a los demonios del Cielo y los demonios del Infierno?

 3

Mas tú, ¿hacia qué maravilla de astro ignorado vas con tus pasos vencidos?(7)

 4

Si Eva no tuviera que esconder

El libro de las metáforas

En la escarcela de la ilusión

Si el olvido no cayera lento al otro lado de la ventana

Si los pescadores del Tiempo

No pasaran con jaulas de peces alados

Cuyas lumbres languidecen salomas de la Atlántida

Si no huyéramos a lomo de camellos y astrologías

Por las arenas del Génesis

Si el sol

Detenido en las pobres aldeas

No tomara la forma de medianoche

Nocturno sol picoteando cuajos de cielo abandonados por águilas

Si muchachas afganas no se cubrieran el rostro

Cuando referimos la desventura del Huerto

Si en riberas de un río seco

Mujeres chiíes no lavaran

Cadáveres hondos como sus ojos

Si sumisos no nos fuéramos

En pos de ángeles nómades que se guarecen

De las tormentas solares

Con parasoles marcianos

Y palmas oníricas

Si no continuáramos

Al Norte

Por el estrecho de los Ventisqueros

Si no pasáramos por Manhatan

Con las narices taponadas

Si no anduviéramos en zaga

De tribus fantasmas

Bisontes fantasmas

Coyotes fantasmas

Fantasmas de fantasmas

Si no vadeáramos Río Bravo

Si en las alambradas no nos dispararan

Si un sol emplumado

No picoteara

Ángeles

Y cochipilotles

Despachurrados

En las autopistas

Si Eva no tuviera que decir:

«Ahí yacen lo eterno y lo mudable»

Si no entráramos en el arco iris de lo Verde

Si no escaláramos el cielo

Si no bajáramos por la pampa de la Salumbre

Hacia el Valle de las Artesanas que moldean en greda

Los huéspedes de otro Reino

Si furtivos no nos embarcáramos en galeones

Tripulados por astronautas transparentes y supersticiosos

Si no navegáramos por la ruta del Cosmos

Y por la ruta de las Profundidades

Despoblado de sirenas anda el Caleuche en las aguas como un reflejo

Si no llegáramos a la Hispania de cuyas cumbres se ve

La Muerte remar en sus armadías

Si no deliráramos laberintos

Si fuéramos una isla

Si no acampáramos en la desembocadura del Ródano

Si el ánima de Federico Mistral por ahí no anduviera

Ay si no fueran demasiadas las migraciones sin tenerla

Ay si ésta no fuera la noche de San Lorenzo y sus Lágrimas

Y si ella no se durmiera con el libro en las manos

Si la brisa lunar no le agitara los pétalos

                                    No le desemperezara los capullos

Si ella en el sueño no susurrara respuestas a enigmas

Si yo no la besara blandamente en el desamparo

     Que nos envuelve con su astrosa seda

     Si no se soñara lo vedado

Si los pescadores del Tiempo no pasaran ahora con jaulas vacías

Y si lejos muy lejos de las ventanas no cayera el olvido

Olvidada cayó en Saturno la nieve en sus azules aldeas

Y si nunca hubiéramos abandonado la casa

Ay si no tuviera que escribir este poema(8)

 5

¿Por qué los lobos aullan a la Luna? ¿Por qué a la Luna aullan los lobos? ¿Por qué aullan los lobos a la Luna? ¿Por qué a la Luna los lobos aullan? ¿Por qué la Luna hace aullar a los poetas y despierta la sed de los vampiros?

¿Porque el hombre es un lobo para el hombre?(9).

 6

A Tales de Mileto le pareció gracioso castigar su mulo.(10)

Una mujer se enamoró de un hombre cuando era mulo, y lo amó mientras fue mulo.

A Midas, por haber preferido la melodía de la flauta de Pan a la lira de Apolo, el dios le hizo crecer orejas de mulo. Su barbero acabó enterándose de ello, secreto que ocultó en un agujero cavado en el suelo. Sin embargo el viento, lo sopló por el pueblo.

En Egipto, llorosas mujeres besaban un mulo cubierto con una mantilla de seda y con un pendiente de ébano en el cuello.

El mulo era hermano de ellas, y obra de magos malévolos [según se narra en uno de los más de cuarenta evangelios rechazados por la Iglesia](11)

Entonces, ¿por qué el mulo de Amonio abandonaba el pesebre por ir a las calles a oír versos?

 7

Ptolomeo, ¿hacia dónde nos lleva tu nave Primum Movile?(12)

 8

¿Tenía algún sentido que Henrietta Leavitt(13) contara desde el Observatorio de Harvard las 2400 cafeidas si su ojo oscurecía por el ojo de la Muerte que la observaba desde su destinada esquina astronómica?

¿O es que no había leído de El Principito(13:1) que esas cositas doradas hacen desvariar a los holgazanes?

Por lo demás, ¿qué es una estrella?

¿No es un viejo insignificante tópico que en un día de sol es reloj o agua y en la noche una luna o simplemente una pesada prensa vieja?(14)

 9

¿O cómo es que la policía sueca no estaba enterada de que la Muerte esperaba esa noche a Olof Palme en la esquina de Sveavägen para desafiarle a una partida de ajedrez?(15)

La gente ahora investiga sin embargo nada se saca con llorar sobre la leche derramada pues quiérase o no, ganaron las negras.

Lo mismo la hormiga.

¿Cómo podía saber que el grano de arena que desprendió del muro era fundamentalista sino hasta ver desplomarse la casa de Hussein, el jeque que seducía a adolescentes con lapis lazurius del Monte de Venus?

 10

¿O es que gaviotas, alcatraces y patos marinos pueden volar sobre el diálogo de las mareas con los satélites de Júpiter sin equivocarse de planeta?(16)

Bien ha hecho el Santo Oficio con quitarle a Galileo Galilei el ojo del Telescopio.

¿Cómo van a ser reales aquellas montañas y aquellos cráteres de cenizas si la Luna es una alucinación de la Locura?

¿O acaso los astrónomos son mensajeros de los astros?

 11

Y dime, ¿de qué le valdrá ahora a don Jorge Luis Borges su saber de socráticos libros o poder hablar del transcurso de las cosas?(17)

Y tú, ¿qué harás cuando las estrellas, los astros, el viento negro del cosmos se te metan por los ojos hasta la médula del osario?

¿O qué ocurrirá cuando la Gran Lechuza Negra te mire a través de los veinte aumentos?

¿Cómo es posible que en celestes pechos quepa furia tanta?(18)

 12

¿O es que no ves en el índice de inflación del Acta Diurna(18:1) un índice que nos señala para los puñales de la Muerte agazapada a la vuelta de cualquier esquina oscura?

 13

Ya nadie habla en mis sueños

Porque la muerte

Agazapada sobre un techo o en una de esas ventanas de vidrios rotos

Tiene obús en los ojos

-Sarajevo-

Mas nunca he sido más inútil

Mas nunca he sido más nada

Sólo este oficio de coser párpados a las ramas

Como el loco del metro que dibuja ojos en los vidrios

O como el ciego que mastica semillas de girasol

O como la mujer que amamanta a su hijo muerto

Por eso ya nadie habla en mis sueños

Más aun si se oyen gritos de niños en la oscuridad

De nosotros mismos

Porque nadie nunca ha sido más inútil

Porque nadie nunca ha sido más nada(19)

 14

«¿Quién será digno de abrir el libro y soltar sus sellos?»(20)

 15

¿Has visto a tu hermano Luis a través de la lente del Observatorium?

¿Quién ha visto su sombra?(20:1)

¿O es que no saben que la lengua se puebla de moluscos verbales cuando se calla de miedo?

¿Miedo? ¿De quién tienes miedo? No puede ser la muerte, pues, ¿quién es ella?(21)

 16

¿Por qué no se puede ver a través del telescopio el Paraíso?

 17

¿Ahora te parece un sueño haberla visto? ¿Una ilusión el Mar Báltico, el abedul de un camino, la roca donde desnudos tomaron sol?

 18

¿A qué vinieron los tesoreros municipales al Observatorium?

¿No temen que Dios clame a Sí mismo?(22)

 19

¿A qué círculo de La Divina Comedia te irás después de muerto?

Se dice que hay más hombres en el Infierno que mujeres y más mujeres que hombres en el Purgatorio y en el Paraíso.(23)

¿Amor verdadero?

 20

¿A qué hora del cosmos pasó tú garza por la visión del Observatorium?

¿Qué es lo que no vio el ojo?

¿Puede el ojo del sueño ver la materia oscura de la palabra?

¿Qué es lo que quiere el Verbo?

¿Será que la oscuridad siendo la suma de tus dos ojos es igual al oscuridad del cosmos sobre la hipotenusa?(24)

¿Podía un telescopio ver tu destino?

¿Habrá alguien en el mundo que te recuerde? ¿Alguien que te haya visto? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron que tú no gozaste jamás?(24:1)

¿Entonces fue coincidencia que justo cuando los llevaban a un lugar desolado, en un camión militar, el coronel escuchara en el radiotransmisor de la cabina cantar uno busca lleno de esperanzas el camino que los sueños prometieron a sus ansias sabiendo que la lucha es cruel y mucha pero lucha y se desangra por la fe que lo empecina sin importarle que llore como aquel que sufre en vida la tortura de llorar su propia muerte?(25)

¿O simplemente no era tu hora según la Ley de Hermes Trismegisto?

¿O esa hora era una hora como todas las horas de la vida sin excluir la de la muerte?

Pues, ¿dónde termina la oscura luz y dónde empieza la clara oscuridad?(26)

¿Cuál podría ser la diferencia?

¿Ninguna o Una?

[ ¿Recuerdas la mariposa que se te adelantaba con su habitual vuelo caprichoso para llegar antes a su morada aquella tarde de primavera que apurabas el paso a casa por un camino rural bordeado de sauces?](27)

 21

Dime, Ptolomeo, ¿qué significan las coincidencias?

¿Es la música una suma de casualidades o de causalidades?

¿Es la poesía una metáfora de la esquizofrenia?

¿Quién comprende tu palabra?(28)

¿Cuál es el idioma del Hombre? ¿Cuál es el nombre?

¿Por qué se te ha de mirar mal que cambies el sello de las cosas si ya no son las mismas cosas esas cosas?(29)

¿Qué es una mariposa?

¿Cómo nos ven las moscas? 

 22

¿Quién va entrando muerto de frío por el túnel muerto de frío del metro de Fridhemsplan creyendo que va a salir vivo?(29:1)

¿Acaso no ves que somos el cardumen de sardinas en camino a una lata de sardinas?

¿Quién se duerme en su propia sombra o quién se arrima a su propia sombra?

¿Quién carga un canasto de aguas bautismales en la Via Apia del cielo?

¿Quién anda ahí? ¿Dónde está eso? ¿Cómo es el cielo? Su azul, ¿dónde está?

Oh azul, ¿qué es lo que eres?(30)

 23

¿Que hacías tú ante el número 35 de la rue de les Shartreux, en Grivegne, Bélgica, una calurosa tarde de verano de 2003?

¿Esperando a que te abriera la puerta tu hermana?

¿Siempre has de sentir al abrir los ojos en la mañana santacruzana, que estás tirado en tu pobre barquilla rota(31) entre los peñascos de la isla Essinge del lago Mälar?

¿Qué esperas?

¿Cuándo, cuándo echarás en la valija tu ánima entumecida?

¿Hacia dónde corre esa línea de piedras piramidales en la palma de tu mano castigada?

¿Cómo puedes confiar en tus ojos después de bajar los párpados?

 24

Dime, ¿en verdad era ella tan bonita?(32)

¿Venía bajando del hondo cielo o emergiendo del abismo?(33)

 25

¿Y ese salibazo en el cielo era el cometa McNaught? ¿En qué pensaste? Seguro que lo olvidaste después de agachar la cabeza, oscurecidas las pupilas, adolorida la nuca.

Ni siquiera te fijaste bien si eran Gastón y Rubén los que iban sentado en uno de los carros del metro de Estocolmo cuando parado en el andén esperabas con las maletas el otro metro en dirección al avión que te llevaría por el Atlántico mientras alguien ya escribía el mail con el anuncio de sus muertes.

¿O acaso uno tropieza bajo el peso de su alma como si ella fuera una carga?(34)

 26

¿Recuerdas aquel solsticio hibernal en el Norte de Escandinavia en que un sol se negó a echarse en el horizonte?

Desde entonces, ¿quién no ha visto ese buque fantasma cuyas sirenas de cantos seductores portan arnés entre las piernas con un pene de silicona?

SE RECOMIENDA ALEJARSE DE PLENILUNIOS Y NOVILUNIOS

[ Dicen los letreros reflectantes ]

¡Oh tiempos! ¡Oh costumbres!(35)

 27

En 1600, en una villa de Japón, la gente sacaba a la calle, en un palanquín, un gran espejo.

¿Qué mejor dios?

 28

¿Es que no perdonarás jamás al monje benedictino que usó la daga de un asesino para cavar en el jardín un abismo donde plantó un rosal cuyos pétalos ardientes los consagró a la virgen de la cocina?

 29

¿Has visto a través del telescopio a Lucifer entrar en un emporio de un planeta provinciano a comprar cerillas confitadas?

Aunque ya no fuma.

 30

¿Cuántos vieron ir muriéndose este alerce venerable?(36)

 31

¿Has leído en Crónicas del planeta Martes la información acerca de la tésis de unos de sus astrónomos en la que aseguran la imposibilidad de vida en nuestro planeta por la alta concentración de realidad existente en la litosfera?

¿Esta mañana no has visto la araña de nuestro encierro tejer en el vidrio de la Luna su telaraña?

 32

¿Cómo pueden asegurar los tesoreros municipales haber visto agonizar a Dios en su lecho rodeado de ángeles que se pasaban de mano en mano la divisa del Priorato de Sion(36:1) mientras cantaban en coro We are the champions?(37)

 33

¿Di, qué has hecho, tú, aquí sentado, con tu juventud?(38)

 34

¿Quién anda allá fuera?

¿Quién, si tú gritaras, te escucharía entre las órdenes angélicas?(39)

 35

¿De dónde sacó Gunnar Ekelöf ese vacío entre universo, soles y átomos?(40)

Mas ¿qué alma es sin defectos?(41)

¿O qué defecto humano no es humano?

¿Y qué humano no es un defecto?

 36

En cualquier caso, ¿por qué se alborota la gente en las calles, las plazas y los templos?

 37

¿Hacia cuál de los cielos miras?

¿Y por qué esos jóvenes permiten echarse vómitos de fuego en el vientre si ya no quedan sobre Bagdad ángeles buenos ni sobre las capitales del mundo celestiales reinos?(42)

¿Y por qué nadie intenta descender hacia sí mismo?(43)

¿Y hasta cuándo los socialdemócratas y sus arlenquines seguirán saqueando las arcas estatales?

 38

¿Quién se atreve ahora a decir que la religión es opio de los pueblos?

 39

Y como si no faltara más, las madres de las ancianas de este valle han venido con el cuento de que Angélica del Carmen no era otra que la mismísima Eva y que gracias a sus higos es que ha habido descendencia.

Sin embargo [según antiguos aguateros] ella es el alma. La savia que asciende por nosotros hacia el Cosmos.

Por eso [aseguran] es angélica. La que junto con la Poesía, está enterrada al pie de la higuera.(43:1)

 40

Y tú, poeta, ¿qué te piensas hallar en el cielo oscuro?

Ne vois-tu pas que tout est matière obscure?(43:2)

Una maldita anima mundi que no deja de espiar el alma a través del Gran Ojo del Observatorium y la que tiene por juego, el grito:

«Je ne sais pas!»

«Je ne sais pas!»(44)

 

NOTAS 

He anotado aquí los versos en su idioma original aun cuando la relación entre uno y otro es más bien parafrástica. También he incorporado algunas anécdotas al margen para unir las notas con el texto central.

 

 1 El nombre corresponde a uno de los últimos versos del poema El Dios triste, del libro Desolación, de Gabriela Mistral. Una de sus estrofas dice: Y pienso que tal vez Aquel tremendo y fuerte/ Señor, al que cantara de locura embriagada, /no existe, y que mi Padre que las mañanas vierte/ tiene la mano laxa, la mejilla cansada. Primera edición: New York: Instituto de las Españas en los Estados Unidos, 1922. Segunda edición: Santiago de Chile: Nascimento, 1923. (Edición con prólogo de Pedro Prado y con prólogo de 1º edición). Gabriela Mistral, a quien se le descriminó por su condición de mujer, pese a que ya se le había otorgado el Premio Nobel de Literatura en 1945, en Chile vinieron a otorgarle el Premio Nacional de Literatura en 1951

 2 Bertrand Russell escribió: Hay otras cosas de menor importancia. [...] Luego está la curiosa historia de la higuera, que siempre  me ha intrigado. Recuerdan lo que ocurrió con la higuera. «Tuvo hambre. Y como viese a lo lejos una higuera con hojas, encaminose allá por ver si encontraba en ella alguna cosa: y llegando, nada encontró sino follaje; porque no era aún tiempo de higos; y hablando a la higuera le dijo: ‘Nunca jamás coma ya nadie fruto de ti’» [...] Esta es una historia muy curiosa, porque aquella no era la época de los higos, y en realidad, no se puede culpar al árbol. Por qué no soy cristiano. Bertrand Russell.Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 13ª ed., 1979..

 3 El Doctor Angélico es Santo Tomás de Aquino. Ubi amor ibi oculus. [Donde está el amor, ahí está el ojo] Santo Tomás de Aquino, Summa contra Gentiles, III, d. 35, 1, 2, 1.

 4 Aquí se comenta el Artículo 3 de Si la creación de las cosas se produjo al principo del tiempo, de Suma Teológica (Selección) incluido en De los principios de la naturaleza. Santo Tomás de Aquino. Edición SARPE, 1983.

 5 Abu Abdullah..., conocido también como Albategnius, nació en 858 en Harran. Su nombre fue dado a una región de la Luna: Albategnius. En cuanto a Harran o Carrhae, o Jarán o Harán, fue una ciudad muy importante en la Alta Mesopotamia. Las inscripciones asirias mencionan este lugar hacia el 1100 a.d.C, con el nombre de Harranu que significaría carretera en acadio. Harran era conocida al principio de la historia por ser uno de los santuarios, junto con la ciudad de Ur, que estaban dedicados al culto de la diosa Luna Sin, venerada por los semitas de Mesopotamia. Se cuenta que Adán y Eva se instalaron en Harran después de ser expulsados del Jardín de Edén.

 6 Proyección ortográfica. También denominada proyección ortogonal. Se obtiene cuando las proyectantes son perpendiculares al plano de proyección. Albategnius, en el campo de la Matemática y Trigonometría, aportó soluciones muy ingeniosas para algunos problemas trigonométricos usando los métodos de proyección ortográfica. En este texto, se trata de un juego de palabras: cielo por Cielo, como si tratara de una corrección ortográfica.

 7 Vers quina meravella d’astre ignorat m’adreç passos retuts? (¿Hacia qué maravilla de astro ignorado voy con mis pasos vencidos?) Del poema Sol, i de sol. I amb vetusta gonella...(Solo, y doliente, y con túnica vieja...) Del libro Sol, I de sol (Solo, y doliente) J.V.Foix, poeta catalán. Edición bilingüe de Plaza & Janes, 1975.

 8 Saga de las migraciones. De Poemas después del Edén. Harold Durand. Estocolmo, 2003.

 9 De la locución latina: Homo homini lupus (El hombre es un lobo para el hombre). Pensamiento de Plauto, repetido por Bacon y Hobbes.

10 De la historia del mulo que cargaba sal y que se metía en el río para disolverla y aligerar su peso, se dice que Tales le quitó esa mala costumbre cargándolo con esponjas. Tales fue el famoso sabio de la historia que cayó en un pozo por mirar las estrellas y una anciana le dijo: «Pretendes observar las estrellas y ni siquiera ves lo que tienes a tus pies».

11 La anécdota la narra Voltaire (François Marie Arouet, 1694-1778) en su Diccionario filosófico.

12 Primum movile: Según Ptolomeo, la Tierra se encuentra situada en el centro del Universo y el Sol, la Luna y los planetas giran en torno a ella arrastrados por una gran esfera llamada primum movile, mientras que la Tierra es esférica y estacionaria. Las estrellas están situadas en posiciones fijas sobre la superficie de dicha esfera. También, y según la teoría de Ptolomeo, el Sol, la Luna y los planetas están dotados además de movimientos propios adicionales que se suman al del primun movile. El astrónomo egipcio recopiló los conocimientos científicos de su época, a los que añadió sus observaciones y las de Hiparco de Nicea, y formó 13 volúmenes que resumen quinientos años de astronomía griega y que dominaron el pensamiento astronómico de occidente durante los catorce siglos siguientes. Esta obra llegó a Europa en una versión traducida al árabe, y es conocida con el nombre de Almagesto (Ptolomeo la había denominado Sintaxis Matemática). El tema central de Almagesto es la explicación del sistema ptolomaico.

13 Henrietta Leavitt (1868-1921), hija de un ministro del Congreso norteamericano, en 1895 entró como voluntaria en el Observatorio de Harvard. Estudió las imágenes de las estrellas para determinar sus magnitudes. Durante su carrera, Leavitt descubrió más de 2.400 estrellas variables. Se dedicó entonces al estudio de esas estrellas variables, lo que supondría su mayor aportación a la Astronomía: la relación entre el período y la luminosidad de las Cefeidas. En el transcurso de su trabajo también descubrió cuatro estrellas novas y estudió algunos tipos de estrellas binarias y asteroides. Debido a los prejuicios de la época, Henrietta no pudo desarrollar sus propios métodos de trabajo, por lo que no tuvo la oportunidad de sacar el máximo rendimiento a su intelecto. Henrietta Leavitt trabajó en el Observatorio de Harvard hasta su muerte en 1921 a causa de un cáncer. Sus importantes contribuciones al mundo científico fueron reconocidas en 1925 a título póstumo, cuando fue nominada por la Academia Sueca de Ciencias para el premio Nobel.

13:1 En cuanto a la cita de El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry, corresponde al Cap.XIII. En francés dice así: Mais no. Des petites choses dorées qui font rêvasser les fainéants. (Pero no. Esas cositas doradas que hacen desvariar a los holgazanes.)

14 Egligible old star./ Pour even./ It was a sad per cent./ Does on sun day./ Watch or water./ So soon a moon or a old heavy press. (Vieja estrella insinificante. Fluyes aún. Eres un por ciento triste. En un día de sol, reloj o agua. Y muy tarde, luna o pesada prensa vieja.) Del poema Egligible old star (Vieja estrella insinificante). Gertrude Stein (1874-1946). Hizo frente durante la ocupación nazi en Francia, en la Segunda Guerra mundial, a la persecución a los judíos y homosexuales.

15 Referencia al filme El séptimo sello, obra maestra del sueco Ingmar Bergman. Un caballero cruzado, de regreso a su tierra natal, se encuentra con la Muerte una noche en una playa. Antonius Blok, el cruzado, decide desafíar a la Muerte a una partida de ajedrez para darle sentido a su existencia. La Muerte juega con las negras. A propósito del nombre, es el séptimo sello del Aocalipsis de San Juan, que una vez abierto, aparecen los siete ángeles tocando trompetas mientras se desencadenan las desgracias sobre la tierra.

16 En 1624 Galileo empezó a escribir un libro que quiso titular Diálogo sobre las mareas, en el que abordaba las hipótesis de Tolomeo y Copérnico (de que la Tierra se movía), investigando un método para determinar la latitud y longitud en el mar basándose en sus predicciones sobre las posiciones de los satélites de Júpiter. En 1630 el libro obtuvo la licencia de los censores de la Iglesia católica de Roma, pero le cambiaron el título por Diálogo sobre los sistemas máximos, publicado en Florencia en 1632. A pesar de haber obtenido dos licencias oficiales, Galileo fue llamado a Roma por la Inquisición a fin de procesarle bajo la acusación de "sospecha grave de herejía".

17 Quid tua Socraticis tibi nunc sapientia libris/ proderit aut rerum dicere posse uias? (¿De qué te valdrá ahora tu saber de Socráticos libros o poder hablar del transcurso de las cosas?) XXXIV B Propercio.

18 Tantaene animis caelestibus irae? (¿Cupo en celestes pechos furia tanta?) Del Libro I:2, de la Eneida. Virgilio (Publi Vergili Maronis). Virgilio no estaba muy convencido de este poema épico, por eso, hallándose muy enfermo, confía el manuscrito de la Eneida a sus amigos Vario Rufo y Plotio Tuca, para ser destruido, pero sus amigos no se atreven a quemar la obra de casi diez mil hexámetros y salvan de las llamas los versos más bellos de la poesía romana.

18:1 Acta Diurna puede ser el nombre de cualquier ejemplar de la prensa escrita. En su tiempo, Julio César, el emperador romano, hizo circular una lista de eventos, llamada Acta Diurna ("eventos del día", en español). Esto durante la República Romana, en el año 59 a. C. También hubo una publicación del gobierno imperial chino en el año 713 d. C. que se llamó Noticias Mezcladas.

19 Poema escrito por el autor en Högdalen, Estocolmo, 1999.03.15.

20 Et vidi angelum fortem praedicantem voce magna: «Quis est dignus aperire librum et solvere signacula eius?» (Vi un ángel poderoso,  que pregonaba a grandes voces: «¿Quién será digno de abrir el libro y soltar sus sellos?»5:2, del Apocalipsis de San Juan.

20:1 La palabra clave en este texto es sombra. Es una idea sugerida por el poema La palabra precisa (De riktiga orden), del poeta sueco Hjalmar Gullberg. El poema en castellano, traducción del autor, es: Sólo la palabra precisa,/ palabra con follaje y canto/ de pájaro, da sombra de árbol. -- Refrescante sombra que acaba/ en ojos, mientras el follaje/ canta la palabra precisa. (Bara de riktiga orden,/ orden med krona och fågel-/ sång har en skugga som träden. -- Svalkande skugga att sluta/ ögonen i, medan kronan/ sjunger de riktiga orden.) Se debe agregar que literalmente la versión sueca habla de las palabras precisas, sin embargo al autor le ha parecido que se traduce mejor su sentido y su ritmo en el singular castellano. Y Luis, en la realidad, es su hermano, y fue detenido en septiembre de 1974 en Santiago de Chile, y forma parte de la larga lista de detenidos desaparecidos de la dictadura de Pinochet. 

21 Afraid? Of whom am I afraid?/ Not death; for who is he? (¿Miedo? ¿De quién tienes miedo? No puede ser la muerte, pues, ¿quién es ella? ) Poem XXIV Part Four: Time and Eternity. Emily Dickinson (1830-86). Complete Poems. 1924. Emily Elizabeth Dickinson (Amherst, Massachusetts, Estados Unidos, 10 de diciembre de 1830 - íd., 15 de mayo de 1886) es una de las poetas fundacionales estadounidenses que hoy comparte con Edgar Allan Poe, Ralph Waldo Emerson y Walt Whitman. Emily Dickinson pasó gran parte de su vida recluida en una habitación de la casa de su padre en Amherst, y, excepto cinco poemas (tres de ellos publicados sin su firma y otro sin que la autora lo supiera), su obra permaneció inédita hasta después de su muerte.

22 y ¿no temes que Dios clame a Sí mismo? Corresponde al soneto 91 de Poemas morales de Francisco de Quevedo. Aunque según Gonzáles de Salas, este soneto es imitado de Persio, en la sátira 2, o sea: At sese non clamet Iupiter ipse?

23 Ha habido gente que ha sacado de la Divina Comedia estas cuentas. Nueve mujeres en el Infierno, veintiocho en el Purgatorio y dieciocho en el Paraíso. No deja de ser importante para el tema lo eterno femenino.

24 El teorema de Pitágoras es: Para un triangulo rectángulo el cuadrado de la hipotenusa es igual a la suma de los cuadrados de sus catetos.

24:1 De La vida es sueño. Calderón de la Barca.

25 Uno, tango, de 1943. Música: Mariano Mores. Letra: Enrique Santos Discepolo.

26 De El Kybalion, recopilación de las enseñanzas que se atribuyen a Hermes Trismegisto, Gran Fundador, «el elegido de los dioses». La leyenda dice que murió en el antiguo Egipto y que fue maestro de Abraham, por tanto, Maestro de Maestros. Sus discípulos lo consideran el Gran Sol Central del Ocultismo, cuyos rayos han iluminado todos los conocimientos que han sido impartidos desde entonces, incluso de las más antiguas doctrinas de la India.

27 Le soleil va se coucher/ et le papillón se hâte. (El sol va a acostarse / y la mariposa se apresura.) Haiku (o haikú) de Kakei, poeta japonés contemporáneo de Basho.

28 Paráfrasis de Que comprendre à ma parole? (¿Quién comprende mis palabras?) De Une saison en enfer (1873). Arthur Rimbaud.

29 Ciertos magistrados anuales, los triumuiri monetales, podían cambiar por propia iniciativa el sello de las monedas de Roma. A propósito, Horacio escribió, según una traducción de Oscar Velásquez de Ars Poetica: ¿Por qué se mira mal si puedo adquirir unas pocas,(*)/ cuando la lengua de Catón y de Enio/ ha enriquecido el lenguaje paterno y producido/ nombres nuevos de cosas? (*)Se refiere a palabras derivadas del griego. La versión latina es: [...] quid autem/ Caecilio Plautoque dabit Romanus ademptum/ Vergilio Varioque? ego cur, acquirere pauca/ si possum, inuideor, cum lingua Catonis et Enni/ sermonem patrium ditauerit et noua rerum/ nomina protulerit?...II Elementos formales de la poesía, verso 53. Arte poética, Horacio. Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile, 1999.

29:1 Fridhesplan es, según el parecer de muchos, la estación más fría del Metro del Gran Estocolmo.

30 O, wo ist er, wie ist denn der Himmel? Und wo ist sein Blau? O Blau, was bist du? (Oh, ¿dónde está eso? ¿Cómo es entonces el cielo? Oh, ¿dónde está su azul? Oh azul, ¿qué eres?) Del poema Der Blinde, del poemario Der ewige tag (1911). Georg Heym, poeta alemán.

31 ¡Pobre barquilla mía,/ entre peñascos rota,/ sin velas desvelada,/ y entre las olas sola! Poesías líricas, de Lope de Vega. El tópico también lo hallamos en Horacio: O nauis, referent in mare te noui/ fluctus. O quid agis? Fortiter occupa/ portum. Nonne uides ut/ nudum remigio latus...Carmina,I,14.

32 Elle était si jolie/ Que je n’osais l’aimer... (Ella era tan bonita / Que no me atrevía a amarla...) Cantaba Alain Barrière en1963.

33 Viens-tu ciel profond ou sors-tu de l’abîme/ Ô beauté? De Les fleurs du mal. (Versión de 1861) Charles Baudelaire.

34 ¿Tropieza uno bajo el peso de su alma/ como si ella fuera una carga? Versos del monólogo Pugachev (1921), de Sergei Esenin, obra basada en la revuelta de Pugachev (1774, Rusia), durante el reinado de Catalina la Grande. Pugachev (o Pugachov) acabó siendo traicionado por los suyos, después de que se ofrecieran 10.000 rublos por él. Fue capturado y trasladado a Moscú en una jaula metálica especialmente fabricada para él, donde sería juzgado por un tribunal especial. A diferencia del campesinado que había formado su ejército, que terminó siendo indultado, el veredicto para Pugachov fue el de una muerte cruel en la que sería destripado, pero finalmente la zarina Catalina ordenó que fuera una muerte rápida y fue decapitado públicamente en Moscú. Su cuerpo fue descuartizado y quemado, y sus cenizas esparcidas.

35 O tempora, o mores! (Ciceron) Marcus Tullius Cicero: Catilinam orationes 1:2. En su discurso contra Catilina, quién había intentado asesinarlo.

36 De moines et de liserons/ combien a-t -il vu mourir/ce pin vénérable? (Monjes y enredaderas, ¿cuántos vieron morir este pino venerable?) Haiku (o haikú) del libro À Kyoto rêvant de Kyoto. Basho, poeta nipón nacido en 1644 en Ueno. La versión bilingüe, japonesa-francesa es obra de Cheng Wing fun y Hervé Collet, y la caligrafía, de Cheng Wing fun.

36:1 Priorato de Sion (No confundir con la Orden de Sion de los Templarios): Sociedad secreta fundada por Pierre Plantard el 20 de julio de 1956. El objetivo de esta logia era la restauración de la nobleza y la monarquía en Francia, mediante los derechos de realeza de Pierre Plantard, y con ello, iniciar la fundación de un "Santo Imperio Europeo", suplantando incluso a la Iglesia Católica Romana. Su divisa secreta era Et in Arcadia ego, frase que aparece grabada en la tumba del cuadro Los Pastores de la Arcadia, de Nicolas Poussin, la que significa Y yo en la Arcadia. Sin embargo una leyenda asegura que la frase completa, antes de ser borrada, sería Et in Arcadia ego sum (Estoy en la Arcadia), la cual sería un anagrama de Arcam dei tango Iesu (He tocado la tumba de Jesús).

37 We are the champions - my friends/ And well keep on fighting - till the end/ We are the champions/ We are the champions! (¡Somos los campeones - mis amigos / y seguiremos luchando - hasta el final / Somos los campeones / Somos los campeones!) Balada escrita por Freddie Mercury, grabada por el grupo Queen y editada en 1977 en el album News of the World.

38 Dis, qu’as -tu fait, toi que voilà,/ De ta jeunesse? (¿Di, qué has hecho, tú, aquí, con tu juventud?) El poema fue escrito en otoño de 1873 en la cárcel de Bruselas después de haber disparado a Rimbaud. El poema aparece publicado en Sagesse (1881). Paul Varlaine.

39 Wer, wenn ich schriee, hörte mich denn aus der Engel Ordnungen? (¿Quién, si yo gritara, me escucharía entre las órdenes angélicas?) La primera elegía de Las elegías de Duino. Die erste Elegie, Duineser Elegien. (1922) Rainer Maria Rilke.

40 Det finns ett tomrum mellan världsallt, solar och atomer. (Existe un vacío entre universo, soles y átomos.) Del grupo de poemas Variationer, del libro Färjesång (1941). Gunnar Ekelöf, poeta sueco.

41 Quelle âme est sans défauts? (¿Qué alma carece de defectos?) El verso aparece en el libro Une saison en enfer (1873). Arthur Rimbaud.

42 Según el National Counterterrorism Center, con sede en Washington, desde el 2004 hasta el mes de marzo de este año, 949 suicidas mataron a 10.119 personas e hirieron a otras 22.995 en Iraq.

43 ¿Por qué nadie intenta descender hacia sí mismo? La paráfrasis tiene su origen en: Nemo in sese tentat descendere. (Nadie intenta descender hacia sí mismo.) Aulo Persio Flaco.

43:1 Una leyenda cuenta que la higuera florece por única vez en la víspera de San Juan, a las doce de la noche, y dura sólo un instante. El que logra arrancar la flor, será rico y feliz. Hay más leyendas. Tal vez no estaría de más citar la del poeta judío Avicebrón (Selomoh Ibn Gabirol), nacido en 1021 en Málaga. Según la leyenda, Avicebrón fue asesinado por un poeta musulmán envidioso de su talento; su cadáver fue enterrado al pie de una higuera. El crimen se descubrió porque del árbol comenzaron a brotar dulces frutos.

43:2 Ne vois-tu pas que tout est matière obscure? (¿No ves que todo es materia oscura?) Del autor.

44 Originalmente es: L’espace a pour jouet le cri: «Je ne sais pas!» (El espacio tiene por juego el grito: «¡No sé!») Verso del poema de Stéphane Mallarmé, Toast funèbre, originalmente publicado en la antología Tombeau de Théophile Gautier (1873).

 10/06/2008 01:01 Santa Cruz, Chile.

10/06/2008 01:01. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

18/05/2008

La Garza

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Malferida iba la garza
enamorada,
sola va y gritos daba.
          Jarcha mozárabe española
Pasa la garza sobre el horizonte por las brasas del arrebol por el filo por las brasas del Infierno. Desde ese fuego, ella al ver claroscura a la Muerte [ erguida sobre el mundo, arrojando su siembra albinegra sobre los campos iberos los valles amerindios las aguas ] no desaprovecha, se come las culebras. Luego, la migratoria, se va a través de túneles, napas, sueños, silenciosa, muerta la sangre, mojadas las plumas mientras en el río fornican la Muerte y la Nada, pues, ¿cuál otro podría ser el sentido de lo sentido y de los sentidos? Entonces que nada quede de la albura de la garza que tumbos va dando por las piedras mordiéndolas dando tumbos bajo las aguas o sobre las aguas arrastrada [ Arriba, en la ruta, están los funcionarios municipales ocupados alquitranando la huella del Destino, mientras envejecen, se alcoholizan, se pelean y ensucian los muros con su política. Casi al fin de la jornada, embriagados con el umbroso brebaje del camino, deciden entrar al Observatorium a mirar el cielo negro que rápidamente le desagua los ojos, o sea, dos cuencas sombrías. Sin embargo ellos dan en la ocurrencia de brear el camino de las estrellas, mas cuando reparan en que se le ha acabado la negrura, encabritados sacan sus cuchillos, se atacan unos a otros desciendiendo por los socavones donde moran las colonias ancianas y los héroes inconsolables, analfabetos y fanáticos. O sea, abajo se han quedado los muy vivos y los muy muertos ] No así la garza que alza vuelo, aletea, grazna renaciendo de las cenizas de sus plumas. Fénix la quieren algunos o Ibis los otros o Ardea Cinerea los menos. Mas qué importa. Que cada cual tenga una garza en su campo, un alma, pues [ a Dios gracias ] aves migratorias somos.

14 de mayo Autobús camino a Santiago, en el tramo Sn Fernando- Rancagua

18/05/2008 17:26. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

15/05/2008

La Ruta del Destino

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Los tesoreros municipales, el año anterior, habían estado desde el horizonte alquitranando La Ruta del Destino, la que cruza el pueblo y se pierde entre los riachos del valle y las labores de los labriegos. Muchos de ellos morían en el transcurso del cansancio producido por el color desolado, y como no era una muerte honda, con un poco de café turco bien caliente se animaban a continuar embadurnando la ruta incuestionable, codo a codo con los tesoreros vivos. Había a veces cierta fiebre que los empujaba a bajar a los socavones donde moran las colonias ancianas y los héroes inconsolables, analfabetos y fanáticos. Ahí no había sillas ni cama, únicamente caballos encabritados. Se alimentaban de sus inmerecidas famas, unas carnes anoréxicas cuyo pellejo arrancaban con los dientes cariados. Una vez arriba, los contables se enfundaban los brazos y seguían embadurnando el destino del pueblo. Unas garzas chamuscadas [ al pasar por el arrebol del atardecer ] aleteaban en los potreros iberos. No está de más decir que se saltaron el radio urbano porque no hubo acuerdo en el Concejo [ Hubo golpe de estado, calentura y milagros ] Indignados, salpicaron con brea los escaños y los faroles de neón. Continuaron después por la ruta hasta los viñedos, los turbiones, las ambigüedades y los castillos de madera acarreada desde el huerto del Edén. Cuando acababa noviembre [ en plena amaurosis ] se metieron con sus brochas por el ojo del Observatorium que un rico aburrido encaramó en un cerro, y se les acabó la negrura, entonces los contadores, sin mediar palabra, se atacaron a cuchillo unos a otros, o sea, se hizo la suma y la resta con el ábaco de sus vértebras. No sé quiénes vendimiaron las viñas del valle [ bisiesto nos tocó este año ] Se dice que vinieron gentiles cuya vestimenta era lívida como la espuma de los lagares. Como haya sido, y en esto nadie tiene la más mínima duda [ incluso se romancea ] que la negrura de las uvas y el eclipse se debió a la mala labor de los tesoreros municipales. Sin embargo, pese a las evidencias, nadie del Concejo ha dicho nada. Como ya es costumbre.

5 de mayo En el autobús camino a casa entre Rancagua y San Fernando, Chile

15/05/2008 02:27. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

06/05/2008

La Caravana

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Los vi venir desde el linde de las tierras, al atardecer, precisamente en el rato [ regresaban las garzas a los reposos del Edén ] en que me congrutalaba con el día por acabar su ciclo [ en aquel año seco, ondulante y emblanquecido por la blanca luz del cielo roto ] sin desdichas en el pueblo [ Desde el horizonte, el año anterior, tesoreros municipales habían estado alquitranando La Ruta del Destino que cruza el pueblo y se pierde entre los riachos del valle y las labores de los labriegos, hasta que se les acabó la negrura] El primero en aparecer fue el hombre, cuya sombra era remarcada por la luz cortada a cuchillo de la hora. Del hombro izquierdo le colgaba el largo morral de su historia. Tras él venían dos mujeres y un adolescente, las que portaban escarcelas embarazosas, en tanto el muchacho, mochila anciana. Había alrededor del grupo un nimbo de polvo que lo doraba. Al primer hombre, a medida que se acercaba, se le iban distinguiendo los rasgos de la andadura y las vendas de la ropa [ de ésa de los escapados de la guerra ] Incluso pude oír su rastro y el susurro que lo unía a los otros. Al último apareció el grupo grande, disparejo, arrítmicamente moviéndose, avanzando. En ese instante advertí que me hallaba en la esquina sin haber tenido la precaución de fijarme si había gente en el entorno; no tuve tiempo para pensar en la palabra desamparo pues la fui sintiendo de a poco con la aproximación de los afuereños, como si el taco de sus gastados zapatos me la fuese deletreando. El hombre del morral ya se hallaba a media cuadra, claramente oía su huella [ por lo menos en mi oído sentía las pisadas ] Levanté con disimulo la punta de la manga para ver la hora en el reloj y sólo hallé la esfera de una brújula donde se me indicaba una dirección más allá de los puntos cardinales. La Luna estaba sobre el campanario de Las Malaventuras, borrosa por la luz que se apagaba, y teñida por el color violeta del horizonte. Aun peor, rápidamente anocheció. Así los ojos del grupo resplandecieron y sus pies se silenciaron como si fueran de polvo, mientras el hombre de la esquina desentumecía las piernas, sin dejar de vigilarnos por debajo de su sombrero ambiguo, hasta que nuestra sucia astrosa ausencia paso a paso lo fue oscureciendo [ es que no otro era su destino ] Ni siquiera lo vimos cuando bordeamos la esquina, a pesar de que la Luna alumbraba el centro del pueblo con su iris de piedra.

3 de mayo de 2008 Santa Cruz, Chile

06/05/2008 08:12. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.

09/04/2008

Cuatro escritos de Estocolmo

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Acerca de un reflejo en el agua

El instante se disuelve. No en el agua de las horas sino en el agua propia [ Nos atrae esa ave en el lago Si adivinastes el ave por su gracia, te pido que dejes de lado ese detalle ] Pues sin instante, del Tiempo, ¿quién daría fe de su forma? [ Se nos hace tarde ] Por eso en nosotros permanece lo vivido. Lo que nunca alcanzarán las palabras [ Suena una campana Nos alejamos ] La Memoria es íntima, secreta, tiene sus caminos, aunque es uno el que camina, no ella, carrusel del ahora [ De vez en vez aquí dentro, volvemos a ver el ave aquella así como a oír de nuevo una campana ] Mas no olvidemos, aquí afuera la soledad nos sigue como una sombra.

 Estocolmo, 4 de abril 2008 (Corregido el 11 de junio, 2008)

Donde reposan los restos de Lacan y Freud

Cansado estaba de los visitantes de los sueños, al fin de cuentas no eran sino individuos invertebrados que se colaban por los resquicios de las moradas. Una noche [ es decir, en su día de penumbras, deshuesado como ellos ] vinieron con la apariencia de los míos o de gente que habré visto al pasar en el camino de la vida, para sacarme de mi casa y llevarme [ vaya uno a resistirse, no más los sigue ] hasta la entrada de un subterráneo cuya escalera se perdía [ me parecía húmeda ] en la oscuridad descrita en una lectura [ estuve a punto de recordar el libro pero diligentes ellos me distrajeron con gestos de invite ] Pese a su insistencia, les dije [ apartando el codo de sus manos ] que los años me habían enseñado a ver en ellos meros saltimbanquis de una oscura y mañosa psicología y que por nada del mundo del sol descendería por esos inciertos peldaños. De inmediato di media vuelta dispuesto a ponerme en camino de regreso a casa a esperar la claridad inicial de la vigilia. Sin embargo descendí sumisamente por la escalera que se hundía en la espesura de la sombra. Desde entonces, apenas llega el sueño, me cuelo por uno de los resquicios de la morada, aparentando ser ése que duerme junto a una mujer, para llevarle con artimañas [ mientras está dormido ] a continuar descendiendo por la escalera tortuosa por la cual se llega al último sueño, en el que están tirados los restos de la sibilina de Delfos y los de Lacan y Freud.

Estocolmo,9 de abril de 2008

El malecón

La brisa rozó la hoja de otoño, se inquietó el árbol, se inquietó el pájaro en la rama, se movieron las cortinas. ¿Qué es lo que sintió la hoja que no sintiera la muchacha asomada a la ventana de su dormitorio? La llave goteaba sobre la tina donde se había bañado. Se había estado bien en la playa. Las olas le llegaban hasta sus pies desnudos, la cogían de los tobillos con manos de espuma. En su memoria, la sombra que está detrás de ella, la abraza, la besa. Bebieron esa noche en el bar de la costanera. En el camino, la sombra, aprovechada de la ceguera de los besos, se la fue llevando por la oscuridad más densa del malecón, y ahí la apretó contra la fría piedra. La sal se comía el hierro del muelle, la madera y el cuerpo muerto de una gaviota. ¿Vio ella la Luna que desaparecía tras una nube? Nadie ha de haber oído su espasmo que se confundió con los gritos de las cormoranes. Y muchas fueron las noches hasta que se les fue el estío. La constelación siguió el vuelo de las aves que buscan el azul de otros planetas; ellos, los cafés y los bares de la ciudad, el alcohol, el humo de los cigarrillos, con las manos frías pues les era imposible recordar aquellas noches, como si el vaho de la lluvia o el humo de los cigarrillos se las tornase difusas. Por eso ella [ cuando vio caer la hoja y volar el pájaro hacia la oscuridad ] pensó en aquellas olas del mar que habían de estar ahora estrellándose contra el malecón. Cruzó los brazos, friccionándoselos. Su sombra, luego, cerró la ventana y corrió las cortinas.

Estocolmo, 11 de abril de 2008.

Gamla Stan

Aunque ya no era el siglo [ habían borrado los urbanistas de la Muerte y del Tiempo, las huellas delatoras ] ni el ambiente, ni las personas ni los pájaros [ mensajeros del Futuro, o Preteritum, en lengua aviaria ] de algún modo a mi oído llegaba [ al imaginar la ciudad de entonces ] el rumor de la remota vida civil del medievo, soterrada, aristotélica, tan inmaterial en el día como concreta en la noche, cuando, dormido, me internaba en las tinieblas íntimas en las que las puertas siempre están abiertas [ inundadas las piezas de una realidad aún en estado líquido ] Luego cruzaba el umbral de una de ellas, después daba en un sitio en el que la evidencia del burgo era una feria donde venían las gentes sin prejuicios de épocas ni de lenguas, pues conversaban, ofrecían secretos, sueños, acertijos o aprensiones. Se me dijo [ en cuanto leyeron en mi mente el comentario ] que era ciego mi parecer. «Notad [ me dijo uno, poniendo su mano en mi hombro ] Nadie mueve los labios ni se ve el aire adquirir forma de palabra, ni de sílaba. En cambio, fijá bien en los ojos». Eran túneles de los cuales salían constelaciones inéditas, en hatos, o si no calaveras, en racimos, o si no arena de relojes, en flujo, o pálidos códices que sangraban de las heridas góticas o dogmas. «¿O es que me he extraviado?», me dije en el año de un mil dos cientos o de un mil novecientos ochenta y solitario. Tintineaban los cascabeles de las puntas de su gorro de locos al agitar la cabeza, enseguida se iba con su cítara, gracioso, recitando mi historia desde el momento en que entro en La Ciudad Vieja de Estocolmo con la indigencia de mi exilio y sin más lengua que mi románica bastardía: Aunque ya no era el siglo / ni la ciudad de entonces..., decía, mirándome de cuando en cuando, mientras a los techos llegaban bandadas de pájaros pletóricos de sombríos augurios.

 *La Ciudad Vieja           Estocolmo, 26 de abril de 2008.

09/04/2008 03:27. Autor: Taller de Harold Durand. #. Tema: Materia Oscura No hay comentarios. Comentar.